El kausay Puriy: Percepción e interacción con el mundo de las energías vivas

Existe una energía viva y vital (Kausay), formada por dos tipos distintos de fuerzas (el sami y la hucha), que anima el cosmos. Iniciarse en la senda del Conocimiento andino significa aprender a mover el kausay por el bien de los demás. Para ello debemos reanudar nuestros vínculos y lazos energéticos que nos unen con toda forma de vida. En definitiva comprometerse con la tarea de reunir, armonizar y distribuir las distintas energías de nuestro alrededor.
El Ayni: La Ley de la reciprocidad

Es el principio básico de los sistemas sociales y místicos del Perú. Un impulso hacia el intercambio sagrado. El Ayni significa colaborar con el intercambio energético entre los seres humanos, la naturaleza y el cosmos. Transformar, integrar y compartir la energía. Una actividad esencial para el desarrollo del poder personal.
El Sami: La energía ligera del Hanac Pacha

De los tipos de kausay, el sami corresponde a la energía refinada que absorbemos del kausay pacha, el mundo de la energía viviente, y que hacemos fluir por nuestro cuerpo energético, pocpo. Se corresponde con un estado de armonía y conexión con el cosmos, en especial con el hanac pacha, el mundo superior de la Cosmología andina en donde se encuentran las energías más refinadas.
La Hucha: La energía pesada producto del ser humano

Es uno de los dos tipos de kausay y la producen exclusivamente de los seres humanos. Es la energía densa o pesada que se acumula en el pocpo, cuerpo energético de una persona. No está asociada a un concepto negativo como el mal, sino más bien con un tipo de energía incompatible para compartir entre personas. La limpiamos liberando su contenido a la Pacha Mama. |